Rediseño del clásico Juego de la Rana para niños mayores de 3 años, pensado para que toda la familia pueda disfrutarlo.
El objetivo era transformar un juego tradicional, pesado y fijo en una experiencia más personal, transportable y modular, permitiendo ajustar la dificultad y crear diferentes escenarios sobre una cuadrícula de 9×9, todo contenido en una caja que funciona como tablero.